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domingo, 18 de marzo de 2012


Estatuto Nacional de Drogas se actualizará, resucita el debate

Dosis mínima, resucita el debate
El año pasado, 8.819 menores fueron detenidos por tráfico o porte de drogas. Archivo / EL TIEMPO

Incluir drogas sintéticas y bajar cantidades permitidas para marihuana, algunas iniciativas.

Que un conductor de servicio público involucrado en un accidente grave y bajo los efectos de la droga tenga el doble de cárcel que un conductor particular; o que tenga menos condena quien sea detenido con marihuana que quien lleve escopolamina (droga asociada a robos y abusos) puede sonar lógico para cualquiera.
Con disposiciones como esas, que increíblemente no están en la legislación colombiana, empezará la actualización, después de 26 años, del Estatuto Nacional de Drogas, que el Ministerio de Justicia presentó esta semana ante más de 30 instituciones y seis universidades del país y que están a punto de convertirse en proyecto de ley.
En la propuesta, que sigue en etapa de consultas, el Gobierno revive el debate sobre la dosis mínima de droga. El gobierno del expresidente Álvaro Uribe, después de varios intentos fallidos, logró prohibir el porte, pero sin penalizarlo. El anteproyecto establece que la dosis personal "es la cantidad de sustancia sicoactiva ilícita que una persona porta o conserva para su propio consumo", pero baja las cantidades. En el caso de la marihuana, de 20 a cinco gramos.
Algunos sectores consideran que la iniciativa marcha en contravía de la determinación del gobierno Santos de abrir el debate sobre la legalización de la droga.
Otros, sin embargo, señalan que por primera vez en el país se hace equilibrio entre prevención, libre personalidad y sanciones para quienes incurran en daños sociales.
También se introducen en la legislación sanciones para un tema silencioso que va en crecimiento: el uso indiscriminado de medicinas legales. Cualquier profesional de la salud que formule ilegalmente medicamentos de regulación especial se expondría a penas entre 4 y 12 años, así como a una inhabilidad hasta de 15 años. Pero las sanciones no solo serán penales sino educativas. Se contempla imponer trabajo social hasta por tres meses para quienes consuman sustancias ilícitas frente a menores de edad, o el cierre temporal e incluso definitivo de locales comerciales en los que se permita la conducta.
Sin embargo, la mayor apuesta estaría en campañas de prevención. En el caso de niños (a sus padres les aplicarán multas) y mujeres en embarazo, serán sometidos a tratamientos en centros de rehabilitación. Además, se busca imitar el modelo antitabaco para que en colegios, universidades, lugares de trabajo y espacios públicos se reduzcan los casi 300.000 adictos que -según el Estudio Nacional de Consumo- tiene el país.
Beneficios por erradicar cultivos ilícitos
Se plantea que los pequeños cultivadores que decidan erradicar y sustituir sus cultivos ilícitos serían cobijados con el principio de oportunidad. Jefes y narcos no recibirán ningún beneficio jurídico.
'Reabrir la discusión sobre prohibición es un retroceso'
Juan Carlos Vélez, senador de 'la U'
¿Debe revivir el debate de la dosis mínima en Colombia?
El Gobierno no está teniendo en cuenta el acto legislativo del 2009, que prohibió el porte y consumo de la dosis mínima. Sería un retroceso enorme frente al avance que se había logrado en el Gobierno anterior, no solamente para controlar el el consumo y porte sino para controlar la comercialización, que se estaba haciendo a través de la figura de la dosis mínima por parte de los expendedores de drogas.
¿Legalización es equivalente a aumento del consumo?
Plantear la legalización del consumo es supremamente grave. En los países en los que se ha aprobado la legalización después de unos años, les ha tocado tomar medidas y echar para atrás decisiones. Entrar en proceso de legalización lleva a un mayor consumo y un crecimiento de número de adictos de sustancias.
¿Cómo debería ser una verdadera política en contra del consumo?
Creo que hay dos proyectos de ley que se van a chocar en el Congreso. Uno es el del Gobierno y otro es de nuestra autoría. Lo que proponemos es en parte retomando el proyecto del gobierno del presidente Uribe, que hoy en día tiene ponencia favorable tanto por el senador Galán como por mí. De manera que habría un proyecto que plantea la legalización y el nuestro, que es una propuesta que va mucho más allá. Llamamos al Gobierno a que se vincule a nuestra propuesta, pero que ponga de elemento central la prevención.
¿Qué plantea la iniciativa?
Que antes de pensar en legalizaciones y prohibiciones, se debería pensar en una campaña seria de rehabilitación de adictos. La Constitución dice tres cosas: no se permite el porte de drogas, se establecen criterios para prevención por parte del Estado y no se habla de penalización. Es decir, no se permite el consumo pero no se plantea llevar al consumidor a la cárcel. Esa reglamentación de la dosis mínima no duraría un segundo en la Corte Constitucional.
¿Hay desatención del Estado a los drogadictos?
La única forma como puede ser atendido un adicto en Colombia es si es menor de edad. Si es mayor de edad, le toca acudir a la tutela para ser atendido. Pretendemos incluir en el Plan Obligatorio de Salud tratamientos para adictos, así sean mayores de edad. Una persona que sea detenida debe tener la posibilidad de rehabilitarse. En Colombia no se habla de prevención; parece que no existiera. Si existiera la misma intensidad que hay en las campañas contra el cigarrillo, habríamos logrado un gran avance.
'Es el primer proyecto que cubre cadena del consumo'
Augusto Pérez, director de Nuevos Rumbos
¿Por qué se vuelve a debatir la legalización de la dosis mínima?
Yo creo que esto empezó mal en el gobierno de Uribe. Puso toda su carga emocional y política para hacer aprobar esta penalización, pero nunca hubo un convencimiento real. Era absurdo que se propusiera que cuando una persona la agarraran en posesión de sustancias o bajo su efecto, la llevaran a una comisaría de Policía. Y allá, en seis horas, un experto tenía que dictaminar si era un adicto o no y tenía que llevarlo a tratamiento. Es in- constitucional, nadie puede ser obligado a recibir tratamiento.
¿Cuáles son los grandes avances ahora?
Es la primera vez en la historia del país en donde se presenta un proyecto que cubre cada uno de los elementos que componen la cadena en lo que se refiere al consumo, incluyendo el perjuicio que se les puede hacer a personas que no son consumidoras. No se admite en ninguna circunstancia que consuman personas que no lo pueden hacer: menores de edad y mujeres embarazadas. Se habla de la importancia de los programas preventivos a un nivel descentralizado, de contrarrestar el tráfico a pequeña escala, por ejemplo a nivel escolar; de la importancia de que en los manuales de convivencia eso esté muy claro.
¿Cuál es la situación de Colombia frente al consumo de medicamentos?
Mi opinión es que ahí tenemos un problema muy serio. Colombia tiene una cantidad importantísima de jóvenes consumiendo medicamentos que no han sido formulados. En segundo lugar, yo sé que lo que voy a decir no le va a gustar a mucha gente, pero creo que aquí hay una responsabilidad médica muy grande. Los médicos -en particular los psiquiatras- están recetando medicamentos a diestra y siniestra y creando drogadictos porque se vuelven dependientes de esas sustancias. Estar triste es simplemente una dimensión del ser humano, no tienen por qué ponerle a eso el título de depresión y recetar.
¿Por qué legalizar?
Es una idea buena porque pasa toda la situación a convertirla en un problema de salud pública, lo que en mi opinión es profundamente positivo. Va en la misma dirección de todos los países de Occidente, exceptuando los EE. UU. El proyecto maneja un discurso coherente con las normas internacionales. Deja a los países en libertad de hacer lo que crean más conveniente con respecto al consumo, pero son claros en el hecho de que producir sustancias y venderlas constituye un delito.
Las reflexiones de Santos
El presidente lidera debate tabú en todo el mundo
Esta semana, en una entrevista con María Isabel Rueda y Yamit Amat, el presidente Santos ahondó en sus reflexiones sobre la legalización, debate que será central en la próxima Cumbre de las Américas.
"Estados Unidos dice que la legalización es peor. Bueno, analicemos si es peor o no: si aumenta el número de adictos, ¿cuánto cuesta tratar esos adictos versus cuánto cuesta tener medio millón, no sé cuántos, presos en las cárceles por consumir droga o por traficar?", dijo.Y agregó: "¿Cómo se puede descriminalizar, quitarles las utilidades a todas estas bandas criminales?".
REDACCIÓN JUSTICIA

domingo, 4 de marzo de 2012

En Mexico tambien hay " perejiles"

Me plantaron marihuana: Aficionado de Pumas

Los aficionados de Pumas llegaron bien resguardados. (Foto: Edgar Malagón)
Los aficionados de Pumas llegaron bien resguardados. (Foto: Edgar Malagón)
Edgar Malagón | MEDIOTIEMPO (Enviado)
Estadio Nemesio Diez, Toluca, Estado de México, México, domingo 4 de Marzo del 2012
  • La barra Rebel llegó al Estadio Nemesio escoltados por la Policía
  • Al inmueble la seguridad permitió palos de bandera
Entre el caos que causó la entrada de la barra "Rebel" de Pumas en las puertas del Estadio Nemesio Diez, uno de sus integrantes fue sacado por la seguridad del inmueble previo al duelo entre Toluca y Pumas.
Paco, como aseguró se llamaba el aficionado con playera de Pumas, se quejó de que le habían negado el acceso debido a que portaba marihuana, situación que negó pues argumentó que sólo fue un pretexto para sacarlo.
“Me pone la marihuana en la mano y me dice que soy adicto y yo no soy adicto 'carnal', me ponen a hacer un 'pinche' antidoping y respondo.
“Entré al estadio, me revisaron la primera barra de seguridad, paso, a la entrada del estadio ya para ingresar un 'güey' me revisa y me pone un papel con marihuana, no sé si traía mariguana y me saca del estadio y se llevan el mismo papel", expresó el aficionado.
Sin embargo, la seguridad del inmueble choricero contradijo la versión del seguidor felino al decir que la hierba venía en un papel periódico que mostró rápidamente pero sin que se pudiera apreciar rastro de la sustancia.
La situación fue una de varias con las que lidió la seguridad del inmueble y la Secretaría de Seguridad Ciudadana previo al encuentro entre Diablos y Pumas.
La barra felina, que ocupó la mitad de la cabecera de sombra con unos tres mil aficionados, llegó custodiada por la policía en dos partes portando sus banderas y tambores, los cuales fueron revisados minuciosamente por los guardias.
A su arribo al estadio toluqueño algunos seguidores que venían con la barra universitaria provocaban a los aficionados de Toluca con insultos pero nadie de los seguidores rojos cayó en la provocación y se retiraron.
Y aunque los palos de bandera no están permitidos por la Federación Mexicana de Futbol por seguridad, tanto las barras de Pumas como la Banda del Rojo les fueron permitidas.
“A toda la porra de Pumas se les solicita favor de abstenerse de introducir trapos, mantas y cualquier objeto que pueda ser arrojado a la cancha”, pidió un elemento de seguridad cuando el grupo más numeroso de la barra llegó 15 minutos antes de iniciar el cotejo.

Secuestran 200 plantas de marihuana de 3 m de altura

Los investigadores detuvieron al presunto líder de la banda, a la dueña de la propiedad y al “jardinero”.
Secuestran 200 plantas de marihuana de 3 m de altura
Publicado el 04/03/2012 - Unas 200 plantas de marihuana fueron incautadas durante un allanamiento efectuado en el partido bonaerense de Tandil, en el que también fueron detenidos dos hombres y una mujer, informaron ayer fuentes policiales.
El hallazgo de la droga ocurrió cuando, luego de una investigación de varios meses, efectivos de las comisarías Primera, Segunda y Tercera de Tandil allanaron una quinta ubicada en la intersección de Buenos Aires y un camino vecinal que dirige a la ruta provincial 30.
Según informaron los voceros, al ingresar a la chacra el personal policial encontró un total de 202 plantas de marihuana de diferentes tamaños ocultas por un perímetro de postes, alambrado y media sombra.
Además de las plantas, muchas de las cuales promediaban los 3,30 metros de altura, los investigadores hallaron un motor con ventilador para el proceso de secado de las plantas, un sistema de iluminación nocturna para acelerar el crecimiento, fertilizantes y bolsas de nailon.
También secuestraron cilindros de acero utilizados para la compactación de la droga, 400 vasos de plásticos para colocar plantines que una vez crecidos serían trasplantados a la tierra y documentación útil para la investigación.
En el procedimiento fueron detenidos un hombre marplatense de 34 años, quien presuntamente era el que comandaba la operación delictiva; una mujer de 54, a cuyo nombre estaba la quinta; y otro hombre de 62, encargado del cuidado de la plantación.
Los voceros señalaron que la banda venía cultivando plantas de marihuana desde hace bastante tiempo y la cosecha era comercializada en la zona.
Los tres detenidos quedaron acusados de infringir la ley de estupefacientes y, junto a los elementos secuestrados, fueron puestos a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción 22 del departamento judicial de Azul.
Junto a los rosales de su madre, Alberto (nombre ficticio) cultiva más de diez tipos de variedades de marihuana diferente. Nada más abrir la puerta de su casa, en un pequeño pueblo de Andalucía, el olor a maría penetra intenso. A sus 22 años es todo un experto. La muerte de su padre y un accidente de tráfico hace varios años, que le dejó secuelas irreversibles, le sumieron en una gran depresión y comenzó a cultivar y a fumar. "Le relaja", dice su madre.
"La marihuana está viviendo un proceso de normalización", afirma Enrique Valverde, presidente de la Asociación de Estudios Cannábicos en Sevilla, que defiende su legalización. Fuentes de la Guardia Civil aseguran que actualmente y por regla general, detrás de la marihuana no existen mafias organizadas, como sí sucede con el hachís (marihuana procesada) o la cocaína, que se importan ilegalmente en su mayoría desde el norte de África y Sudamérica.
"No se encuentran lo que se entiende como redes organizadas de narcotráfico. Plantaciones en las que haya más de 60 plantas es algo excepcional. Lo común es encontrar entre una y diez plantas", afirmó a Público un portavoz de la Guardia Civil. Las incautaciones ascendieron el año pasado a 3,75 toneladas de marihuana por 27,9 de coca y 682 de hachís, según datos del Ministerio del Interior.
La mayoría de cultivadores se limitan a plantar para autoabastecerse y compartir con amigos. Aunque también existe menudeo particular. "La Guardia Civil ha detenido en la localidad cordobesa de Monturque a dos personas de 26 y 27 años, como presuntos autores de un delito contra la salud pública, por elaboración y cultivo de marihuana, cuya cantidad intervenida arrojó un peso de más de 16 kilos...". Desde finales de verano, el Instituto Armado envía notas de prensa similares casi a diario.
Los cultivadores afirman que las fuerzas de seguridad "inflan" las cifras. "Cortan las plantas y las pesan en bruto, cuando lo que es aprovechable para fumar es un 10%, los cogollos. No se fuma ni la hoja ni el tronco", explican. La Guardia Civil, por el contrario, asevera que el peso se refiere sólo a la droga y recuerda que el Código Penal (artículo 368) tipifica el cultivo de marihuana como delito.
Las incautaciones se han incrementado en los últimos meses al coincidir con el tiempo en que las plantas comienzan a ser más visibles: alcanzan su mayor altura y empiezan a desprender su característico y fuerte olor, señal de que pronto estarán listas para ser fumadas. Octubre ha sido el mes de la recolección.

"Jueves santo, la maría planto"

"El jueves santo la maría planto", reza un dicho popular entre usuarios y cultivadores que hace referencia a las fechas en la que la mayoría suele poner en marcha sus plantaciones. "En los pueblos siempre se cría mejor maría porque lo mejor es plantarlas en tierra firme", explica Carlos, un joven de 20 años que junto a su suegro y una amiga han sacado adelante 12 plantas en un pequeño pueblo de Córdoba. Lo han hecho en la terraza de su vivienda, aunque aseguran que "lo ideal es disponer de un huerto o terreno para plantar directamente en el suelo". La cultivan para sí mismos.
Quien sí tiene patio es Alberto. "Me hubiera gustado dice su madre que estudiara una carrera universitaria, pero el tiempo que dedica a las plantas le ha ayudado a entretenerse, y fumarlas le relaja, porque es muy nervioso", asegura. "¡Ay!, las últimas semanas no puedo dormir porque las plantas se huelen y se ven desde todos sitios, estoy en vilo todo el día", añade preocupada.
Aprender a convivir con la afición de su hijo no fue fácil. Estuvo un tiempo yendo a Proyecto Hombre para entender su mundo. "Aprendí cosas, pero no estoy de acuerdo en todo lo que se dice sobre las drogas, porque no se pueden tratar todas las sustancias por igual", afirma.
El último informe de la comisión clínica del Plan Nacional sobre Drogas certificaba un 2,2% de menores fumadores de cannabis problemáticos, unos 40.000, y alertaba del llamado efecto "puerta de entrada" al consumo de otras sustancias. Como solución al problema, Valverde plantea la legalización y su distribución controlada, una demanda por la que el semanario The Economisttambién aboga.
"Así se evitaría el mercado negro, que llegue a menores o que los camellos mezclen las sustancias con mierda", argumenta. "La prohibición es un deterioro para la salud pública", sentencia con aplomo. El estudio no hace distinción entre hachís, a disposición en el mercado negro y en cuya búsqueda el adolescente tiene fácil acceso a otras drogas, y la marihuana, muy extendida en el resto de Europa, pero de uso reducido al autocultivo y al menudeo particular en España.

Una lúdica cata

Alberto presume de la calidad de sus plantas. Asegura que no tiene ningún secreto, sólo dedicación y tener en cuenta algunos detalles. Si la plantación se hace en maceta, y no en tierra firme, hay que trasplantarla tres veces a medida que va creciendo, de menor a mayor macetero, "para que cojan altura", y sobre todo "que el sol no dé directamente en la tierra de la maceta, si no, quemará las raíces". Además, hay que controlar, explica, el PH la acidez del agua. Las asociaciones pro cannabis aconsejan a los usuarios de drogas prohibidas conocer las sustancias que consumen.
La calidad de su marihuana le llevó a participar en una lúdica cata con jurado incluido, en la que unos 40 cultivadores sometieron al juicio de expertos fumetas su producto. Luego, la Guardia Civil efectuó un registro. "Les pillamos hasta las papeletas de los resultados", aseguran fuentes del Instituto Armado.
Alberto dona parte de su cosecha de marihuana a una asociación que la facilita a enfermos, como personas en tratamiento de quimioterapia o que sufren anorexia. Hay algunos médicos que recomiendan bajo cuerda a los pacientes el consumo de marihuana en determinados casos. En España, se usan derivados del cannabis, que se importa de EEUU, después de que caso por caso lo apruebe la Agencia del Medicamento. En Andalucía, 30 pacientes se beneficiaron en 2007 de este servicio

Amigos

Federación de Asociaciones Cannábicas

www.fac.cc/

NORML.org - Working to Reform Marijuana Laws

norml.org/

Legalise Cannabis Alliance

lca-uk.blogspot.com/

Cannabis Culture Magazine | Marijuana Magazine

www.cannabisculture.com

Cures Not Wars

www.cures-not-wars.org/

Federacion de Asociaciones de Catalunia

www.catfac.org